Después de una lluvia de ideas, fuimos complementando un concepto base del cuál queríamos partir y con este realizar diferentes bocetos.
Surgió la idea de poder quemar los deseos, malos pensamientos, energias, penas o culpas como algo simbólico y codificarlos en temas por medio de colores, estos deseos los escribirían las diferentes personas que interactuaran con el objeto. surgieron ideas como un buzón, un árbol, una paloma, etc.